Bobby Watson figura en el panteón de los grandes del jazz actual. Nacido en Lawrence (Kansas), su carrera abarca ya más de cuatro décadas. Saxofonista, compositor, director de banda, educador y productor nominado en varias ocasiones a los GRAMMY®, Watson se formó en la Universidad de Miami y después, entre 1977 y 1981, obtuvo su «doctorado» como director musical de los Jazz Messengers de Art Blakey. Durante sus más de cuatro años con el legendario baterista, el saxofonista participó en 14 grabaciones de los Jazz Messengers, más que nadie en los 35 años de ilustre historia del grupo (1955-1990)...
No es de extrañar que Watson haya recibido numerosos y merecidos premios que reconocen de distintas maneras sus aportaciones musicales a lo largo de su carrera. En 2011 el saxofonista ingresó en el Kansas Music Hall of Fame. En 2013 recibió el prestigioso Benny Golson Jazz Masters Award de la Universidad Howard de Washington D. C. Al mismo tiempo, el Black National Caucus reconoció oficialmente su obra en el Congressional Record. El 23 de agosto de 2014 (casualmente el día de su 61.º cumpleaños) fue elegido como uno de los primeros miembros del recién creado «Jazz Walk of Fame» de 18th and Vine. Junto a él, Pat Metheny fue el único otro homenajeado en vida; además, se reconoció a cuatro pilares del jazz de la ciudad: Count Basie, Jay McShann, Parker y Mary Lou Williams.
Puede que haya concluido la etapa oficial de Watson como Director of Jazz Studies en la UMKC y como respetadísimo educador de jazz, pero para el profesor emérito Watson el trabajo continúa. Con la energía de siempre, Watson afirma que espera con ilusión el mundo post-COVID-19 para seguir con el viaje de toda su vida: actuar en Estados Unidos y en el resto del mundo.
Desde que probé la Fiberreed por sugerencia de mi buen amigo Bill Saxton, me ha impresionado la construcción, la sensación y la respuesta de la caña. ¡Es lo más parecido a la madera que he tocado nunca! Les he hablado a todos mis colegas saxofonistas del increíble avance que ha logrado Harry. Si quieres probar una caña sintética con una sensación natural y que dure, no busques más.